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La sabiduría popular aconseja que las embarazadas deben comer por dos, pero siempre con un control de su peso.

Ya en 1992, David J. Barker, epidemiólogo inglés, formuló su hipótesis sobre el “origen fetal de la enfermedad del adulto” en la que proponía que la nutrición inadecuada intraútero ” programaba ” de alguna manera el metabolismo del feto, de modo que, por ejemplo, un feto sometido a ” escasez ” durante el embarazo tenía más posibilidades de desarrollar en su vida adulta lo que se llama “síndrome cardiometabólico” – hipertensión arterial, hiperglucemia o aumento de resistencia a la insulina, obesidad, hipercolesterolemia-.

Según señala a ABC Salud Ines Tamarit Degenhardt, jefa asociada del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, posteriormente la epigenética nos permitió entender cómo los factores ambientales -en este caso los maternos- pueden influir en la expresión genética y por tanto en el metabolismo expresado. Ahora, una nueva investigación publicada en «Diabetología» muestra que, si una mujer gana demasiado peso durante el embarazo, también hay efectos adversos en los niños a los 7 años de edad.

Hasta la fecha, se han realizado varios estudios sobre los efectos del aumento de peso durante el embarazo o ganancia de peso gestacional; sin embargo, no se han estudiado a fondo los efectos metabólicos en los niños nacidos. Este estudio tiene como objetivo evaluar la relación entre el esta ganancia de peso y el riesgo cardiometabólico en la descendencia de 7 años.

En el trabajo realizado por Wing Hung Tam y Ronald C.W.,de la Universidad de Hong Kong (China), se analizó un total de 905 parejas madre-hijo. Las mujeres se clasificaron en distintos grupos en función de su ganacia de peso.

Y los datos mostraron que que independientemente del índice de masa corporal o IMC antes del embarazo, la hiperglucemia gestacional y otros factores de confusión, las mujeres que ganaron más peso de lo recomendado tuvieron una descendencia con mayor tamaño corporal a los 7 años y mayores probabilidades de tener mayor grasa corporal, tensión arterial alta y control deficiente del azúcar en la sangre. Mientras que las mujeres que ganaron menos tuvieron hijos con menor riesgo de estas condiciones.

Prevención

Para los investigadores, «sus hallazgos tienen implicaciones importantes para la prevención y el tratamiento. una necesidad de mayor conciencia y control del aumento de peso durante el embarazo. El embarazo podría ser una oportunidad para la intervención a través de comportamientos modificables, incluida la nutrición materna y la actividad física».

En este sentido, Tamarit consisdera que «el estudio presenta un nuevo enfoque a este problema, pues manifiesta que no sólo aquellas mujeres que ganan menos peso de lo recomendado durante el embarazo dan a luz niños con mayor probabilidad de desarrollar síndrome metabólico, sino que, asimismo, aquellas mujeres con una ganancia ponderal excesiva durante el embarazo dan a luz a niños con las mismas alteraciones».

Como concluyen los investigadores chinos: es necesario un seguimiento a largo plazo para evaluar el efecto de la ganancia de peso materna sobre el riesgo cardiometabólico en la adolescencia y la edad adulta.