n un intento por burlar a las autoridades, un hombre luego de, presuntamente, asesinar a su concubina y prenderle fuego, aseguró que    infructuosamente quiso    auxiliarla cuando la halló envuelta en llamas, un atroz crimen perpetrado el viernes en la madrugada, en Pan de Azúcar,    municipio Andrés Bello.

A la víctima fatal la identificaron como la ama de    casa, Nelly del Carmen Quintero Alsina, colombiana, de 33 años de edad,    quien falleció producto de las quemaduras de tercer grado que sufrió    en los    brazos, rostro y espalda.

A una de la madrugada del viernes, una vez las autoridades policiales, en este caso    inicialmente Politáchira,    se trasladaron al sitio donde ocurrió lo que se creyó, fue un    terrible accidente doméstico, específicamente a la finca La Perdigosa, en    Pan de Azúcar, hallaron a la mujer sin vida, y por ende, los uniformados alertaron al Cicpc sobre el hecho.

La pareja de la víctima, identificado como Rodolfo S., desde un comienzo trató de deslindarse de la muerte de la mujer.

Dijo que a esa hora de la madrugada, mientras la mujer    preparaba unos alimentos, fue presa de las llamas -sin explicar cómo pudo pasar- pero    que al verla así,    buscó una cobija    y se    la tiró encima    para sofocar el fuego, pero que al lograrlo, se percató que ya estaba sin signos vitales.

La versión, entre otras incoherencias que ofreció Rodolfo,    que no coincidían con las evidencias, no convenció a los funcionarios del Eje de Homicidios, Base San Cristóbal, y es por ello que    tras levantar y trasladar el cadáver a la mujer a la morgue del Hospital Central de San Cristóbal, lo hicieron bajo Averiguación Muerte, que implica una autopsia más completa sobre los causales del deceso, ante la gran cantidad    de    dudas y sospechas que surgieron    en cuanto    alas circunstancias    del hecho..

Lea también:   Municipio Cabimas: DIP-PNB detuvo a otros dos extorsionadores. Fue precisamente en esta diligencia de tipo forense que se le practicó a Nelly, que se determinó por el análisis e interpretación de la autopsia, durante la cual no hallaron hollín en su vías respiratorias, que la    muerte no fue accidental.

No se halló hollín en sus vías respiratorias, es decir, ya estaba muerta cuando le prendieron fuego,    sacando a la luz que    en realidad había sido asfixiada, presuntamente por su concubino, quien después para encubrir el crimen, le prendió    fuego    y llamó a la Policía, razón por la que detenido y puesto a disposición de la Fiscalía de Flagrancia del Ministerio Público.