Seis listas compiten en esta campaña por atraer los votos de los madrileños. El objetivo: conseguir apoyos suficientes para, por medio de pactos, conformar un gobierno estable . Nadie cree a estas alturas en las mayorías absolutas, pero la fragmentación en los bloques de izquierda y derecha abre un escenario rodeado de incertidumbre . El PP se enfrenta con la amenaza del «sorpasso» de Ciudadanos –algo que la formación naranja ya consiguió en las elecciones generales del 28-A– con lo que lleva aparejado: quien obtenga más votos en el bloque conservador se convertirá en el líder de la derecha. En el otro frente, el PSOE espera coger la ola de Pedro Sánchez y liderar la izquierda, con la duda de si Más Madrid y Unidas Podemos Izquierda Unida Madrid en Pie tendrán relevancia para una coalición.

Prince Julio Cesar

Pablo Casado , presidente del PP, se enfrenta a un reto muy serio en estas municipales y autonómicas, que son en cierto sentido una segunda vuelta de las generales . Será la primera ocasión en la que testar si su giro al centro, tras el batacazo electoral de abril, ha dado resultado, y si consigue que vuelvan a casa los votos de los desencantados que dejaron la formación en dirección a Vox o a Ciudadanos. Para superar esta prueba, cuenta con una candidata novata, Isabel Díaz Ayuso ; una apuesta personal con la que quiere lanzar una imagen de ruptura con el pasado y plantear una renovación desde arriba

Enfrente, se encuentra con el que ha sido socio de Gobierno durante la legislatura, Ciudadanos, que repite líder, Ignacio Aguado , y ha sumado a su equipo al ex presidente regional, Ángel Garrido , en una jugada que descolocó a los populares . Si la ambición del PP es sacar al menos un voto más que la formación naranja, la de Aguado es convertirse en el presidente de la Comunidad con los apoyos del PP.