El Financiero / Maricruz Coto y Dyalá Castro se conocieron en las aulas universitarias de la UCR en las que cursaron la carrera de psicología.

En la etapa de finalización de sus estudios tuvieron un contacto mucho más cercano y se hicieron muy buenas amigas.

Dyalá se especializó en psicología clínica, mientras que Maricruz se enfocó en terapia de pareja y de familia.

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Tras graduarse, cada una trabajaba para diferentes organizaciones no gubernamentales que apoyaban a poblaciones vulnerables.

Dada su afinidad con los temas sociales y al llevarse tan bien, decidieron abrir juntas un consultorio particular.

Dyalá Castro Cabezas (izquierda) y Maricruz Coto Chotto son las fundadoras de Integrativa, un centro de psicología. Este año decidieron poner a disposición del público productos ideados por ellas, especialmente para los niños. (Foto: Integrativa para EF). Mientras no estaban en sus respectivos trabajos, atendían en él y cada una tenía sus propios pacientes.

Después de varios años de labor, en el 2012 fundaron una clínica mucho más integral a la cual llamaron Centro de Psicología y Desarrollo y que este año rebautizaron como Integrativa .

En el centro se ofrecen diferentes servicios, a cargo de especialistas, como terapia de pareja y de familia, así como psicología clínica (se atienden a personas con distintos trastornos: depresivo, de ansiedad, de personalidad, entre otros).

También, psicología de la salud, terapia del lenguaje, orientación vocacional, psicoterapia y se trabaja con niños, entre otros.

Integrativa hoy cuenta con tres sedes: en Plaza Carolina (en San Pedro de Montes de Oca), en Cariari de Heredia y este año abrieron sus puertas en Escazú.

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Nueva faceta A raíz de su experiencia de trabajo atendiendo pacientes, dentro de ellos niños, las fundadoras quisieron crear sus propios productos para ayudar a las personas a mejorar su salud mental y a tener una vida más tranquila y plena.

En el 2013, Maricruz se encontraba embarazada de su primer hijo y en su mente surgieron muchas preguntas sobre cómo enseñarle a ese pequeño sobre los sentimientos.

Igualmente, reflexionó sobre cómo él podría identificar emociones y ser una persona empática en un mundo en el que hay tanta violencia.

Por medio del peluche Bitaba ─que significa Calma─ los niños pueden identificar y expresar emociones. (Foto: Integrativa para EF). Fue así como pensó en crear un “muñeco de expresiones”.

Le comentó la idea a Dyalá y empezaron a trabajar en el proyecto y a probarlo por varios años en sus hijos y pacientes.

El 31 de agosto de este 2018 lanzaron al peluche, que denominaron Bitaba (significa calma en cabécar).

Su propósito principal es ayudar a los niños a identificar y expresar sus emociones y que desarrollen empatía.

El producto trae diferentes caras que los pequeños pueden cambiarle a Bitaba (uno de sus materiales es el velcro, lo que facilita esto).

También trae diferentes símbolos, como un corazón, un trueno, una nube y un sol.

El producto se lo venden a terapeutas, a los padres de familia y en las escuelas.

Otro de sus productos se denomina el “kit de calma”, que busca introducir la calma como una emoción que se necesita promover y fortalecer en los hogares.

El paquete incluye bolas antiestrés, un molino de viento de papel para controlar la respiración, lápices de color, un libro para pintar, entre otros artículos. Se empezó a comercializar el 30 de julio. (Foto: Integrativa para EF). “Muchas veces se enfatiza en la felicidad como emoción positiva, pero no en la calma, que es lo que necesitamos cuando estamos frustrados, asustados o enojados”, explicó Dyalá Castro.

Castro comentó que la calma permite a las personas estar reguladas.

“Es el momento en el que podemos escuchar, negociar, conversar, pensar y decidir de la mejor manera”, recalcó.

El kit trae materiales para la estimulación sensorial, la respiración diafragmática y la gestión de sentimientos.

Por ejemplo, viene con una pequeña almohada que huele a lavanda, bolas antiestrés, molinos de viento de papel para facilitar la respiración, botellas con colores, bolsas de papel, dados y plumas.

Al igual que el peluche, se usa en las terapias y los padres de familia pueden usar el kit en sus casas.

Puede ser útil para los adultos.

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Los productos han tenido una respuesta positiva de parte del público, tanto así que en las primeras semanas de lanzamiento ─hace algunos meses─ se agotaron.

Las psicólogas contaron que tienen muchas ideas en mente, por lo que a futuro esperan desarrollar nuevos artículos para apoyar a las familias a mejorar su salud mental y sus relaciones.

El 31 de agosto de este año empezaron a comercializar el producto, después de dos años de ideación. (Foto: Integrativa para EF).