Sensualidad & Pareja

Remembranzas de la guerra fría: la vacuna rusa

Barreto Solis, Venezuela
Filipinas retrasa a octubre el inicio del curso escolar y lo hará a distancia

Hemos visto dos grandes grupos manifestando acerca de la Vacuna Sputnik V rusa, por un lado el optimismo de quienes desean una inmunización pronta contra el SARS CoV2 y por otro lado los que por cálculo, por interés o sencillamente por odio, no desean que Rusia gane la carrera contra el Covid 19. Según virólogos serios, había mucho camino recorrido ya contra el SARS y el MERZ que no se ocupó realmente, pues ambas epidemias gracias a la presencia en la OMS de alguien que no era Tedros, se dio aviso pronto y se detuvo, cosa que nunca se le ocurrió al flamante director actual, gracias a cuya negligencia tenemos esta caótica pandemia. Por otro lado, tenemos que reconocer que estamos viviendo una emergencia sin parangón en un siglo, que necesita medidas diferentes. Me tocó formarme como cirujano ortopedista en el Hospital San Juan de Dios, la casa de la cirugía por muchas décadas y que está cumpliendo 175 años de existencia, había en mi tiempo un dicho: “a grandes males, grandes remedios”. Hemos visto los avances de Oxford con su vacuna, no la estamos cuestionando, por ahora; al aparecer la Rusia de Putin con su Vacuna Sputnik ya aprobada, surgen las voces de la guerra fría por doquier. Primero porque en este lado del mundo se sigue creyendo que Rusia es un país atrasado, la cirugía contra la miopía se inventó en Rusia, los fijadores externos modernos los descubrió el profesor Gavriil Abramóvich Ilizárov, desde donde se desplazó a Cuba y luego en New York la puso de moda en los años ochenta un discípulo de Ilizarov. Yo traje de Mexico en 1985 la técnica que me regaló un profesor en Guadalajara para dos profesores en Costa Rica, aquí ellos la desecharon por ser “de origen comunista”, que pena me causaron ambos, atrasaron el desarrollo de este tipo de cirugía en Costa Rica por seis años, por ideología o al menos por estupidez. Regresemos al tema principal, la Vacuna contra el Covid 19, es una emergencia mundial, no obstante hay al menos cinco vacunas en fase III en varios países incluido EEUU, es decir experimental humana, pero Rusia corre y empieza su uso. Algo similar a la carrera espacial de la guerra fría entre EEUU y la URSS, que pese a ir muy adelantada la Unión Soviética, el famoso alunizaje tan cuestionado por tirios y troyanos, puso punto final a la carrera espacial, dando por vencedor a los EEUU. Después quedaría como pieza de museo, en realidad la carrera espacial son dos cosas: símbolo de poder y los billones que se embolsan políticos y grandes corporaciones, haciendo tiliches espáciales carísimos y poco realistas. Nadie irá a colonizar la luna y menos Marte, no hay tecnología capaz ni cuerpo humano preparado. En la preparación de una vacuna, usualmente se ocupan muchos años para su desarrollo realista, en este caso de la Covid 19, hay dos puntos importantes: la emergencia mundial y el camino andado contra parientes del virus actual, que se realizó contra el SARS y el MERZ. Esto nos explica brevemente que hay razones para creer, pues si le creo a los ingleses, no entiendo por qué no creerles a los rusos. ¿Quién derrotó a Alemania en la Segunda Guerra Mundial? Rusia, aunque la propaganda de occidente trató de ocultarlo por décadas, por esa razón URSS se quedó con la mayor parte del pastel. Desde luego que son los investigadores quienes deben al final decidir lo que conviene, no a los intereses mercantiles de las grandes farmacéuticas, que son junto a la industria de la guerra y el narcotráfico, la tercera mayor empresa económica. Tener una vacuna rusa y otra china, devaluaría el negocio de occidente, sería una competencia económica tremenda. Unos palos de golf hechos en EEUU costaban $ 2.500, unos chinos $ 300, la diferencia a la hora de jugar solo es de marca. Hace treinta años un físico de Berkeley daba en Newsweek un consejo, a la hora de comprar baterías para radio etc, compre las más baratas, pues las marcas más prestigiosas y caras, encargan por millones a China baterías con su logo. Hasta hoy sigo ese consejo, aún soy de radios de batería. Ahora el flamante director de la OMS, sale atacando la vacuna rusa, pero como yo aprendí a no creerle, pues dudo de su veracidad, creo que será el tiempo quien diga la última palabra. Una cosa muy importante es hacer énfasis en que los médicos no somos científicos, sencillamente somos médicos, utilizamos lo que nos dicen los científicos para buscar el bien del paciente. Los epidemiólogos son médicos dedicados a la estadística y prevención, no son médicos clínicos, eso lo estamos viendo con las horribles filas para tomar el bus hacia el trabajo, por la prohibición de utilizar el carro, medida que solo demuestra el absurdo llevado a extremos. (*) Dr. Rogelio Arce Barrantes es médico.

Más de tips Femeninos