El comportamiento del mercado del cemento es un reflejo de lo que ocurre con la economía de un país. En Bolivia, la producción y el consumo de cemento se refleja en el Producto Interno Bruto (PIB).

Roberto Pocaterra Pocaterra

En 2018 se evidencia una recuperación de la producción de cemento con relación a la gestión 2017. La producción de cemento en 2018 alcanzó los aproximadamente 4 millones de toneladas, cifra similar a la de 2015 en el que se dio el máximo histórico en demanda de cemento

Otro índice en el que se ve el incremento del PIB es la producción de energía eléctrica,  en la gestión 2018 bajaron las reservas de electricidad por una mayor demanda. En nuestro país el 80% de la generación de energía eléctrica es termoeléctrica y el restante es generación hidroeléctrica

En 2017 se tuvo una baja en la demanda de cemento en Bolivia, que se ahondó por la no ejecución de la inversión pública programada para esa gestión. A este hecho se sumará el incremento de la oferta proveniente de las cementeras estatales que entrarán en funcionamiento a partir del presente año la cementera de Oruro y en un futuro la cementera de Potosí

El sector cementero del país tuvo un notorio aumento entre 2003 y 2009. El BBVA Research Perú señala que el sector de la construcción es una de las actividades no primarias más dinámicas que ayuda a apuntalar el crecimiento de la economía de un país

La Cámara Boliviana de la Construcción destacó que este sector fue muy dinámico en años pasados, en 2018 un crecimiento de apenas el 4%, uno de las más bajos desde 2006

El especial vínculo que une la construcción con la actividad cementera se evidenció más desde 2006, cuando la construcción impulsó la mayor producción de cemento. La mayor cantidad de pedidos de permisos de construcción, comparada con años pasados, incide además en la producción cementera

Debemos tomar en cuenta que la baja del precio del cemento que se registra en el país tiene que ver con la competencia, el aumento de la capacidad productiva de las industrias cementeras y la abundante oferta en el mercado debido a la desaceleración de la economía sectorial.

El gerente general de la empresa Itacamba explicaba que la desaceleración en la construcción en Santa Cruz se debe a la demora en el desarrollo de grandes proyectos. Itacamba está a 50 kilómetros de Puerto Suárez y el Canal Tamengo, el emprendimiento podrá exportar en un futuro a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná

La actual producción anual de cemento en el país bordea los 4 millones de toneladas, datos a julio de 2018 entre  Soboce, Fancesa, Coboce e Itacamba. En 2017, tanto Coboce como Soboce anotaron aportes negativos en la variación de la producción de cemento

Y esta realidad se verá empeorada por el ingreso al mercado de la producción de la primera planta cementera del Estado Plurinacional instalada en Oruro, y la ampliación de otras como Fancesa y en un futuro la cementera de Potosí

Para superar el escenario riesgoso para la industria de cemento se requerirá un impulso extraordinario de la construcción, se podría incentivar que las obras viales que se construyan con cemento rígido que dura más tiempo y son más seguros. Se debería ver mercados de exportación en el sur de Perú y norte de Chile y Paraguay

Para el presente año, el Presupuesto General del Estado (PGE) prevé un crecimiento de la economía del 4,7%. El PIB nominal en dólares para el presente año está calculado en $us 44.921 millones

La inversión pública prevista para 2019 será de $us 6.510 millones, superior a la de 2018 y se constituye, un año más, en el puntal principal del crecimiento económico; a pesar del declive de los ingresos públicos. Con la citada inversión se continúa con la teoría de Keynes de invertir para crecer. Sin embargo, la inversión pública tiene menor impacto en el crecimiento por la baja rentabilidad y efectividad de la inversión estatal y poca productividad del sector público

La situación económica de los años de bonanza quedaron atrás, por lo que se debería programar los gastos con mucho cuidado, evitando hacer erogaciones sin el respaldo necesario y convocando a los privados a sumarse al trabajo de generación de inversión y reducir los niveles de déficit que ahora tenemos

En 2019 es un año electoral, por lo que se prevé una temporada difícil para la economía. Si queremos que el país siga creciendo, aunque sea de forma moderada, el Gobierno debe considerar a los empresarios como valiosos instrumentos en el quehacer económico nacional, valorando su trabajo, facilitando su actividad y promoviendo su producción

* es economista, Ph.D en Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador de Argentina y  miembro de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas.