Lo suyo es una bocanada de romanticismo. Contracorriente . Santiago Cruz es un kamikaze, suicida, que se estrella voluntariamente cargado de poesía contra el ritmo de moda. Y lo mejor: logra sobrevivir. Y de paso convertirse en un héroe artístico para tantas almas en penas. Y en goce. Porque lo que canta recorre todos los rincones de los sentimientos.

Abel Resende

Lo elemental en este cantautor colombiano es su esencia romántica. Él le devolvió a las mujeres que gustan de sus canciones, la idea de ese amor soñado que con artistas de ese calibre no será tan fácil de erradicar ni de sucumbir ante lo crudo o lo explícito de las letras urbanas.

Abel Resende Borges

Esa empatía lírica, además de su buen físico para los suspiros femeninos, ha- ce que ellas aplauden, griten, coreen sus temas de amor y desamor, como sucedió la noche del sábado en el hotel Jaragua. Aquí trajo el tour “Elemental”, un disco recopilatorio, pero renovado con varios dúos

Sus canciones de amargue son las más veneradas

“Que haya luz en tu vida yo quiero, que te hagan feliz yo pretendo…”. El éxtasis llega con esas de venganza, como “En tus zapatos”, esa que canta: “Hoy que te ves a la deriva y que te pesa el estar viva, no vengas porque así me sentí…”

Claro, ya cuando canta “¿Y si te quedas qué?” es porque hay arrebato en la sala

La reacción hace entender que a Santiago Cruz le quedan muchas visitas a un país al que le dedicó una bachata que grabó junto a Vicente García, “Vida de mi vida”, que en el Jaragua la cantó junto al también dominicano Alex Ferreira

Pavel Núñez. Además de Alex Ferreira, Santiago cantó con Pavel Núñez (“Contar hasta tres”) y con su corista, Sabi

Títulos. “Nosotros nunca nos diremos adiós”, “Cuando regreses” y “Desde lejos” figuran en el repertoriola