Este artículo contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad del público.

La imagen le está dando la vuelta al mundo: un hombre delgado flota sin vida con el pequeño cuerpo de su hija -también sin vida- abrazado al suyo en las aguas del río Bravo , en la frontera entre México y Estados Unidos.

Sus nombres: Óscar Alberto Martínez Ramírez, de 25 años, y su hija Angie Valeria Martínez Ávalos , de apenas 23 meses.

Venían de El Salvador y estaban buscando llegar al territorio del llamado “sueño americano”.

“Yo le dije que dejara de perseguir el sueño americano, que no era fácil cruzar la frontera por el río”, le dijo Rosa María Ramírez, la madre de Óscar, al diario ElSalvador.com.

” Óscar se me murió . Óscar y la niña se me murió”, añadió.

Con ellos viajaba  Vanesa Ávalos , la madre de la niña, quien fue testigo de lo que ocurrió en la mañana de este lunes, en un episodio que resume la tragedia de miles de migrantes que llegan a la frontera sur de EE.UU. desde Centroamérica.

Un peligroso cruce que ahora se enfrenta, además, con el endurecimiento de las medidas migratorias por parte del gobierno de Donald Trump.