La grave escasez de combustible que afecta al estado Trujillo desde el año pasado y que en la actualidad se ha agudizado, golpea de manera brutal y despiadada al pueblo trujillano. La aseveración corresponde al diputado a la Asamblea Nacional y coordinador regional del partido Primero Justicia , Conrado Pérez Linares, quien precisa que la falta de gasolina en la entidad se ha traducido “en la paralización casi total del transporte público y de la movilización y traslado de los alimentos, bienes y servicios a los centros de consumo”.

Gobierno incapaz 

El resultado de esta nueva desgracia que con descomunal fuerza, se abate sobre los trujillanos, es que hoy vemos a miles de personas marchando a pié y caminando kilómetros para ir a sus trabajos, escuelas, liceos, universidades, centros de salud, abastos, mercados y supermercados y centros comerciales, entre otros, porque no disponen de transporte público, por falta de combustible.

-A su vez, nuestros amigos productores del campo, los industriales y comerciantes que expenden alimentos, bienes y servicios, tampoco pueden hacerlo, por la causa anteriormente descrita, cuestiona el declarante. El único culpable y responsable de esta tragedia – acusa Pérez Linares – es Nicolás Maduro y su incapaz, ineficiente y corrupto régimen que destruyó a la que fue considerada en su momento, como la tercera empresa mejor gerenciada del mundo, cómo lo fue PDVSA, en tiempos de la cuarta República. Y es que Chávez y su hijo Maduro, como él mismo se autocalifica, acabaron a PDVSA, convertida hoy en una entelequia como consecuencia de las erradas políticas que ambos pusieron en marcha, reduciendo la producción de casi 3 millones de barriles de petróleo mensuales a la pírrica suma actual de 600 mil barriles. 

Sin planes de contingencia

 Lo lamentable de la situación – advierte el parlamentario – es que para el estado Trujillo, Maduro y el inefable y antiparabolico gobernador, Henry Rangel Silva, no tienen planes de contingencia para atender esta emergencia. Y eso lo podemos constatar en las largas e inmensas colas que a diario se observan en las estaciones de servicio, donde los usuarios permanecen dos, tres y hasta cuatro días para surtirse de gasolina, la cual cuando llega es a cuántas gotas e insuficiente.

 Reacción popular  

Considera el legislador para finalizar que “en el estado Trujillo, de continuar la falta de combustible, se está creando el caldo de cultivo ideal para que de un momento a otro, se produzca una masiva reacción popular de protesta ante la inacción, incapacidad e indolencia de un régimen que como el de Maduro y Rangel Silva, respectivamente, le quedó muy grande el ejercicio del poder”.