Diario Contraste / 1. PÉRDIDA DE PESO INVOLUNTARIA Si bien la pérdida de peso involuntaria puede parecer un sueño para algunas personas, también puede ser una señal atemorizante de que tu páncreas no funciona de la manera en la que se supone que debe hacerlo. La pérdida de peso accidental a menudo es uno de los primeros signos de diabetes. Sin embargo, la pérdida de peso también puede ayudarte a evitar que desarrolles esa condición, en primer lugar. De hecho, perder solo el 5 por ciento de tu peso corporal puede reducir tu riesgo a padecer diabetes hasta en un 58 por ciento.

2. ERUPCIONES EN LAS PIERNAS ¿Esas manchas en tus espinillas son el resultado de usar una afeitadora desafilada o algo más serio? Muchos diabéticos solo tienen conocimiento de su diagnóstico cuando comienzan a aparecer pequeñas lesiones redondas u ovaladas en la parte inferior de sus piernas. Se cree que estas manchas, conocidas como dermopatía diabética, ocurren en hasta el 55 por ciento de todos las persona que han sido diagnósticas con diabetes.

3. FATIGA PERSISTENTE Si estás descansando bien por la noche pero todavía estás tan cansado que apenas puedes trabajar, definitivamente vale la pena mencionárselo a tu médico. La diabetes a menudo causa estragos en los niveles normales de azúcar en la sangre de una persona, causando fatiga en el proceso. En etapas posteriores, la muerte del tejido asociada con la diabetes que no es tratada también puede limitar la circulación, lo que significa que la sangre oxigenada no se transporta de manera efectiva a tus órganos vitales, lo que hace que tu cuerpo trabaje más y te sientas fatigado.

4. VISIÓN BORROSA Si bien la visión deficiente es poco común -más del 60 por ciento de la población estadounidense usa gafas o lentillas-, después de todo, los cambios repentinos en la visión, especialmente la visión borrosa, deben ser analizados por tu médico. Con frecuencia, la visión borrosa es un síntoma de diabetes ya que los niveles altos de azúcar en la sangre pueden causar hinchazón en los cristalinos de tu ojo, distorsionando tu visión. Afortunadamente, para muchas personas, el efecto es temporal y desaparece cuando se controla el nivel de azúcar en la sangre.

5. INFECCIONES RECURRENTES Ya sea que estés lidiando con infecciones urinarias frecuentes o infecciones de la piel, la culpa puede ser de la diabetes que no se ha diagnosticado. El alto nivel de azúcar en la sangre asociado con la diabetes puede debilitar el sistema inmunológico de una persona, haciéndola más susceptible a padecer infecciones. En los casos más avanzados de la enfermedad, el daño causado a los nervios y la muerte de los tejidos pueden provocar infecciones adicionales, a menudo en la piel, y podrían ser un precursor de una amputación.

6. DULCE ALIENTO El aliento azucarado no es tan dulce como parece. Los diabéticos a menudo notan que han desarrollado aliento dulce o que huele como esmalte de uñas antes de que los diagnostiquen. Sin embargo, si se trata de este extraño síntoma, el tiempo es vital. El aliento dulce a menudo es un signo de cetoacidosis diabética, una afección en la cual tu cuerpo no puede convertir efectivamente la glucosa en energía y mantiene tus niveles de azúcar en sangre potencialmente peligrosos si no se trata.

7. SED EXCESIVA No sorprende que la mayoría de la gente pueda beber más agua. De hecho, la mayoría de los estadounidenses beben menos de la mitad de los ocho vasos de agua recomendados por día. Sin embargo, si te encuentras excesivamente sediento, eso podría ser una señal de que estás lidiando con un nivel de azúcar en la sangre peligrosamente alto. Los pacientes que tienen diabetes a menudo se sienten extremadamente sedientos ya que sus cuerpos intentan eliminar el exceso de azúcar en su sangre cuando su propia producción de insulina simplemente no lo reduce.

8. FRECUENTE PRODUCCIÓN DE ORINA Cuando tus riñones tienen que compensar el exceso de azúcar en tu sangre, significa que con frecuencia te ves yendo al baño más cercano durante el día. La combinación de que tus riñones trabajen horas extras y la sed excesiva hace que vayas al baño a orinar las 24 horas, una realidad para muchas personas que tienen diabetes que no está controlada.

9. ENCÍAS INFLAMADAS Si has notado que tus encías se ven asombrosamente prominentes, es hora de consultar a tu endocrinólogo. La inflamación asociada con niveles altos de azúcar en la sangre relacionados con la diabetes a menudo se manifiesta en la boca, causando problemas orales que van desde tener encías hinchadas y retraídas a un sangrado excesivo cuando se usa hilo dental.

10. DISMINUCIÓN DE LA LIBIDO Si tu impulso sexual ha pasado de incesante a inexistente, es posible que la culpa sea de la diabetes. La mala circulación y la depresión que con frecuencia acompañan a la diabetes pueden dificultar el excitarse.

11. NÁUSEA Esa sensación de que el estómago está revuelto podría ser algo menos benévolo que sentir mariposas. Tanto el nivel alto como bajo de azúcar en la sangre pueden causar náuseas, y esta sensación inestable es a menudo uno de los primeros signos que los diabéticos notan antes del diagnóstico.

12. AUMENTO DE PESO Mientras que algunos diabéticos se enteran de su condición por la pérdida de peso involuntaria, el aumento de peso es casi igual de común. Los trastornos de la diabetes y la tiroides a menudo van de la mano, lo que hace que los diabéticos sean más susceptibles a ver cambios no deseados en la báscula.

13. SÍNDROME DE OVARIO POLIQUÍSTICO ¿Qué fue primero: la diabetes o el síndrome de ovario poliquístico? Para muchas mujeres, un diagnóstico de dicho síndrome (SOP) significa que la detección de la diabetes no se quedará atrás. El SOP y la diabetes están asociados con la resistencia a la insulina, lo que significa que existen problemas hormonales similares en juego en ambas enfermedades. Afortunadamente, controlar tu SOP y perder peso pueden ayudarte a reducir el riesgo de convertirte en diabética con el tiempo.

14. DEPRESIÓN Si te sientes mal y no sabes por qué, la diabetes podría ser la culpable. Los aumentos rápidos y las caídas en el nivel de azúcar en la sangre que son parte de la diabetes que no se trata pueden causar cambios profundos en tu estado de ánimo, lo cual incluye a la depresión.

15. IRRITABILIDAD Esa irritable disposición que reemplazó tu normalmente alegre carácter podría ser un signo furtivo de diabetes. Las caídas en los niveles de azúcar en la sangre, las náuseas, la fatiga y la mala circulación pueden hacer que cualquiera se sienta poco menos que excelente, lo que a menudo hace que las personas que tienen diabetes que no está no controlada se vuelvan irritables.

16. HORMIGUEO Y ENTUMECIMIENTO EN TUS EXTREMIDADES Esa sensación de hormigueo que tienes en la primera cita es algo bueno. ¿Y esa sensación de hormigueo que tienes en tus manos y pies? No tanto. El nivel elevado de azúcar en la sangre puede causar daño a los nervios, lo que con frecuencia se manifiesta como una sensación de hormigueo en las manos y en los pies. Si no se trata, esto puede llevar a la muerte del tejido y amputaciones, con el tiempo.

17. CURACIÓN LENTA DE LAS HERIDAS Si esa cortada que tenías hace dos meses luce tan fresca como el día en que te la hiciste, es hora de pedirle a tu médico que te revise para detectar si tienes diabetes. La combinación de niveles altos de azúcar en la sangre, la mala circulación y las infecciones recurrentes asociadas con la diabetes, con frecuencia significa que las lesiones se tardan en sanar.

18. DISFUNCIÓN ERÉCTIL Para los hombres, una disminución notable en su capacidad para tener erecciones podría ser una señal de que el diagnóstico de diabetes no está lejos. De hecho, según una investigación publicada en Diabetes Spectrum (Espectro de diabetes), hasta el 71 por ciento de los hombres que tienen diabetes también sufren de disfunción eréctil.

19. PIEL OSCURECIDA Esas zonas oscuras en tu piel podrían ser más serios que un bronceado manchado. De hecho, podrían ser el primer signo de diabetes. Este oscurecimiento de la piel -que generalmente ocurre en las manos y los pies, en los pliegues de la piel, a lo largo del cuello y en la ingle y las axilas de una persona, y que se llama acantosis nigricans- con frecuencia ocurre cuando los niveles de insulina son altos. Los altos niveles de insulina en la sangre pueden aumentar la producción de células de la piel en tu cuerpo, muchas de las cuales tienen pigmentación incrementada, lo que le da a la piel una apariencia oscura.

20. AUMENTO DEL HAMBRE ¿Te sientes muy hambriento todo el tiempo? Tu cuerpo podría estar tratando de decirte que algo está pasando con tus niveles de azúcar en la sangre. Muchas personas que tienen diabetes experimentan hambre extrema cuando su condición no se controla debido a los altos niveles de azúcar en la sangre. Cuando tu cuerpo no puede convertir efectivamente el azúcar en tu sangre en energía utilizable, esto puede hacer que añores cada bocadillo o dulce que ves.

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