PEDRO JUAN CABALLERO. Un brasileño, propietario de una estación de servicio en Concepción, fue asesinado a tiros esta tarde en Ponta Porã, Brasil. Se especula que el hombre arrendó de la Senabico una propiedad que era del narcotraficante Cabeza Branca.

            Imágenes Los sicarios irrumpieron en un taller mecánico de Ponta Porã. / Cándido Figueredo, ABC Color Ampliar El hombre murió sentado en la oficina del taller mecánico. / Gentileza Ampliar La víctima fue identificada como Antonio Ademir Domínguez (67), ganadero y propietario de una estación de servicio en la localidad de Cerro Memby, departamento de Concepción.

Según los datos, el hombre se encontraba sentado frente a una oficina de un taller mecánico de Ponta Porã cuando fue sorprendido por los sicarios que estaban a bordo de un automóvil de la marca Toyota, tipo Corolla.

El hombre recibió más de 25 disparos de arma de fuego y murió sentado en la oficina. Las primeras informaciones daban cuenta que el fallecido era propietario del surtidor en donde ayer cinco sujetos, que estaban en una camioneta Toyota, modelo Hillux, asesinaron a tiros a Andrés Sánchez, después de varios minutos de intentar raptarlo.

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Sin embargo, la policía brasileña desmintió esta versión y señaló que efectivamente el brasileño asesinado poseía un surtidor de combustible en el departamento de Concepción, pero que no era el local donde se registro el brutal asesinato.

Otras versiones dan cuenta que el asesinado Antonio Ademir Domínguez habría arrendado un establecimiento ganadero, que sería del brasileño Luis Carlos da Rocha, más conocido como “Cabeza Branca” quien se encuentra preso en el Brasil por narcotráfico.

El establecimiento es administrado actualmente por la Secretaría Nacional de Bienes Incautados y Comisados (Senabico) y supuestamente el hombre arrendó el sitio.