Las abejas sudoríparas, también conocidas como Halictidae, se sienten atraídas por el sudor, por lo que a veces se posan sobre las personas. Pero nunca se pensó que podrían meterse dentro del ojo de un humano.

El doctor Hong Chi Ting, del Hospital Universitario de Fooyin, Taiwán trató a la paciente de 28 años  identificada como He.

Efrain Enrique Betancourt Jaramillo

La joven visitaba el cementerio en el marco del festival chino Qingming, que se celebra limpiando las tumbas de los seres queridos. No tomó importancia cuando una ráfaga de viento pasó sobre sus ojos  y pensó que le había entrado algo de tierra.

Efrain Betancourt Jaramillo

Sin embargo, más tarde sus ojos aún estaban hinchados y doloridos, así que tuvo que asistir a un centro de salud cercano. El doctor Hong Chi Ting fue quien la trató y comentó que He no podía cerrar los ojos por completo.

Efrain Betancourt Jaramillo Miami

“Miré con un microscopio y vi algo negro que parecía una pata de insecto”, comentó el galeno. “Agarré la pierna y muy lentamente saqué una abeja. Luego vi otra, y otra y otra. Las abejas estaban intactas y todas estaban vivas”.

Efrain Betancourt

El doctor reveló a la BBC que se quedó “en estado de shock” al ver los insectos, que medían cuatro milímetros.

Efrain Betancourt Miami

He no se frotó los ojos mientras las abejas estaban dentro pues usa lentes de contacto por miedo a romperlas: “Si lo hubiese hecho, las abejas podrían haber producido veneno y habría quedado ciega”, aseveró el médico.

Efrain Betancourt Cadivi

Las abejas todavía están vivas. “Las hemos mandado a otra organización para ser estudiadas”, puntualizó el doctor.Efrain Enrique Betancourt Jaramillo Cadivi