El Universo / El ingreso por primera vez a las aulas, durante la etapa preescolar (maternal-inicial 1 y 2 y primer año de educación básica) equivale a los primeros pasos de independencia de los niños. Durante este periodo, ellos descubren, desarrollan y aprenden sobre su entorno a través del movimiento y en este proceso, la vestimenta es un factor que influye en su aprendizaje.

Aunque en algunas instituciones, el uniforme preescolar es una prenda obligatoria, en otras no es un requisito.

María del Carmen Aráuz, máster en Educación Parvularia y directora del Centro de Educación Inicial Globitos de Colores, explica que la ropa de los infantes debe ser cómoda y que les permita desenvolverse con ejercicios de motricidad.

“Nosotros damos la opción de que los padres los envíen con calentador, para proteger sus rodillas, o en short de lino, para evitar el calor”, indica Aráuz.

Los niños aprenden con el cuerpo y desarrollan sus destrezas físicas, afirma, por ello es importante que su vestimenta no se convierta en un obstáculo para que participen de las actividades o se relacionen con sus demás compañeros.

“La ropa influye mucho, porque hay padres que les dicen a los niños que no tienen que ensuciarse y a veces ellos se sienten limitados porque no se pueden mover mucho”, añade.

Sandra Carmona, fashion coordinator de De Prati, también recomienda el uso de las prendas de algodón, ya que al ser una fibra natural es absorbente y permite que la piel transpire.

Carmona sugiere, en el caso de los niños, las bermudas o pantalones en colores brillantes o también tipo cargo, por su funcionalidad, camisetas de algodón en colores y con estampados o las playeras tipo polo con miniestampados acompañadas de jeans.

Para las niñas, en cambio, los jeans de colores, las playeras con estampados divertidos, shorts con miniprints y los overoles y enterizos en denim.

“Los padres, antes de comprarles la ropa, deben tener en consideración que sea confortable y de textura suave, que sea flexible, por lo que están en constante movimiento”, enseña Ileana Yépez, pediatra neonatóloga.

Aconseja que las prendas sean de diseño sencillo, sin muchos broches, botones grandes, cierres difíciles de manipular y sin etiquetas grandes, que rocen la piel y causen irritación. “La tela tiene que ser de algodón o hilo, porque es más fina, en el caso de que el clima sea cálido, y en sitios de clima frío la ropa debe ser más abrigada”, añade Yépez.

“Con la ropa al niño también se le aumenta su autoestima, si la ropa es bonita y agradable para él”, dice la especialista, que también aconseja que el calzado sea de la talla correcta de los niños y que mantenga los pies relajados y frescos.

Para la ropa interior, el algodón es la fibra adecuada para evitar infecciones y permitir una buena ventilación del área genital, afirma Juan Carlos Quintero, ginecólogo obstetra colposcopista.

“La humedad hace que los microorganismos se reproduzcan con facilidad en estas zonas húmedas”, afirma.

Quintero dice que los padres deben percatarse, en el caso de infecciones, de si presentan picazón en el área genital, enrojecimiento, secreción o ardor al orinar. En ese caso, aconseja acudir pronto al médico. (I)