La UEFA abrió una investigación en torno a los alegatos del sueco Alexander Isak, quien afirma que aficionados de la selección rumana le gritaron insultos racistas en un partido de la fase de grupos de las eliminatorias a la Eurocopa 2020. Isak reportó los insultos ante el árbitro del partido del viernes pasado, que Suecia ganó por 2-0. Ello derivó en que se suspendieran las acciones brevemente para emitir una advertencia a los aficionados en Bucarest a través de los altavoces del estadio, que será sede de cuatro partidos de la Eurocopa en junio de 2020. La UEFA indicó que inició una investigación disciplinaria, y también acusó a la federación de fútbol de Rumania por otros incidentes, relacionados con una presunta “manta ilícita” y “gritos ilícitos”. Se emitirá un fallo sobre esos cargos el 12 de diciembre. Rumania enfrenta más penalizaciones de la UEFA porque ya estaba a prueba por un año tras casos previos de comportamiento ofensivo de los aficionados. El mes pasado sólo se permitió el ingreso de niños acompañados por un adulto en el partido en que Noruega visitó a Rumania. El próximo castigo de la UEFA podría afectar el próximo partido de Rumania en el repechaje para la Eurocopa en marzo de 2020. AP