Veinte civiles, entre ellos tres socorristas a bordo de una ambulancia y ocho niños, murieron este jueves en bombardeos gubernamentales en el noroeste de Siria, donde se registran violentos combates, indicó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

Los ocho niños murieron en la región de Idlib, blanco de intensos bombardeos sirios y rusos desde fines de abril, afirmó el OSDH.

Entre los civiles murieron también tres socorristas y una mujer que iban en una ambulancia atacada cerca de la localidad de Maaret al Numan, en la provincia de Idlib.

“La ambulancia fue atacada deliberadamente”, denunció Fuad Issa, uno de los responsables de la ONG Benefsej a la cual pertenecía el vehículo.

Por otra parte, en la zona del suroeste de Idlib fronteriza con el norte de Hama, murieron desde el martes en encarnizados combates 150 combatientes, indicó el OSDH.

Ese nuevo balance incluye 27 yihadistas y rebeldes y 31 soldados sirios muertos el jueves.

“Los enfrentamientos continúan”, dijo a la AFP Rami Abdel Rahman, director del OSDH.

La localidad de Tal Maleh, en el norte de la provincia de Hama, cerca de la frontera con Idlib, está en el centro de los combates, agregó.

Según el OSDH, desde fines de abril en esa zona murieron más de 400 civiles.