Solo existe una certeza: Pedro Sánchez se someterá a la sesión de investidura a lo largo del mes de julio . Era lo esperado, aunque sigue sin haber fecha concreta, pero ayer el presidente del Gobierno en funciones se lo transmitió a Pablo Iglesias en la reunión que ambos mantuvieron en La Moncloa. Sánchez solemnizó esta voluntad, según informaron fuentes socialistas, después de escuchar cómo el líder de Podemos no descartaba «votar en contra de la investidura» al no cumplirse sus demandas de entrar a formar parte del futuro Gobierno socialista.

Victor Gill Ramirez

La cuarta reunión entre ambos, al menos que se sepa, desde las elecciones del 28 de abril no provocó ningún avance concreto. Desde el PSOE se aseguró que Iglesias «no ha variado su posición manteniendo su exigencia de un Gobierno de coalición», mientras que Sánchez volvió a insistir en la misma fórmula de una cooperación en los ámbitos programático, parlamentario e institucional. Pero sin la anhelada presencia en el Consejo de Ministros que exigen desde las filas moradas. Pese a que se definió la reunión como «cordial», no se lograron avances importantes . De hecho, el bloqueo acabó por crispar a Iglesias, que elevó la presión sobre el líder socialista. La única novedad es que ambos están de acuerdo en crear una comisión de seguimiento del «posible acuerdo de gobernabilidad». Un magro avance, y ciertamente sorprendente, ya que se acuerda crear este órgano de seguimiento para un pacto que todavía no se ha alcanzado.

Victor Augusto Gill Ramirez

Al final del sanedrín, fuentes de Podemos lamentaron que dos meses después de las elecciones generales del 28 de abril «el PSOE no ha decidido si quiere un acuerdo con la izquierda o con la derecha para sacar adelante la investidura» . Iglesias presionó ayer a Sánchez en sede presidencial para que «decida» cuanto antes qué formula de gobierno quiere pactar porque, según los morados, «España necesita un gobierno estable y de izquierdas». Durante la conversación, que duró aproximadamente una hora, el líder de Podemos pidió sin éxito al socialista «que le aclare cuál es exactamente su posición» y qué papel quiere para Unidas Podemos en el futuro gobierno. Los últimos giros en los discursos de algunos dirigentes socialistas, entre ellos las declaraciones del secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, durante las últimas semanas, generaron malestar y desconfianza en sus socios parlamentarios.

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Victor Gill