Vida & Psicología

Virtudes de Janet Yellen para afrontar los retos económicos

Radical uncertainty (incertidumbre radical) es lo que encontrará Janet Yellen en la Secretaría del Tesoro de EE UU cuando tome posesión de su cargo. Incertidumbre radical. La expresión pertenece a Mervyn King, expresidente del Banco de Inglaterra, y colega de Yellen como exbanquero central

Radical uncertainty (incertidumbre radical) es lo que encontrará Janet Yellen en la Secretaría del Tesoro de EE UU cuando tome posesión de su cargo. Incertidumbre radical. La expresión pertenece a Mervyn King, expresidente del Banco de Inglaterra, y colega de Yellen como exbanquero central.

Yellen es la economista mejor preparada para hacer frente a esa radical incertidumbre. Es la única persona (y mujer) que ha presidido el Consejo Económico Nacional (con Bill Clinton), a finales de los noventa, y la Reserva Federal (Fed, banco central estadounidense). Tras su confirmación en el Senado como secretaria del Tesoro en sustitución de Steven Mnuchin, Yellen tendrá el mejor currículum económico norteamericano. Fue profesora de Economía en Berkeley diez años. Quienes la conocen (su marido, el economista George Akerlof, premio Nobel de economía 2001) dicen que Yellen tiene fortaleza para afrontar los retos económicos.

Ya dijimos aquí, cuando Obama la eligió para presidir la Fed, que Yellen, siendo la más brillante, es en apariencia quien menos luce. Pero es quien más poder económico tendrá. Era gobernadora de la Reserva Federal de San Francisco cuando Barack la llamó a Washington. Durante cuatro años (hasta septiembre de 2017, cuando culminó su mandato y Trump la sustituyó por Jerome Powell) nunca, excepto en una ocasión, dijo nada que no estuviera apoyado por datos.

Prudencia es otra de sus virtudes, que necesitará para navegar en el entorno polarizado de Washington: Yellen habrá de lidiar con el ala radical demócrata. Tiene buena relación con Elisabeth Warren, quien quería su puesto, pero que nunca hubiera sido aceptada por los republicanos. Estos, a cambio, darán su plácet a Yellen como secretaria del Tesoro.

Yellen no se ocupará de los tipos de interés, como sí hizo en la Fed. Ahora gestionará impuestos, comercio y toda la política económica de EE UU (25% del PIB mundial). Pasó con matrícula de honor por la Fed (septiembre de 2013-septiembre de 2017). Aumentó los tipos de interés gradualmente, la Bolsa subió el 44% en esos años y el paro bajó del 10% al 5,5%. Redujo sustancialmente el balance de la Fed.

Patata caliente son los impuestos, que Joe Biden ha prometido subir a las corporaciones (del 21% al 28%) y para los hogares (2% del total) que ingresen más de 400.000 dólares/año. 74.600 dólares/año son los ingresos medios por hogar en EE UU del 71% de los contribuyentes. El resto ingresan (media/año) 21.000 dólares y no pagan impuestos.

Están el endeudamiento y el gasto público (los paquetes de estímulo de Trump en 2020 son más del doble que el de Obama en 2009) y el comercio, la guerra con China, los acuerdos globales, las sanciones a Irán, Corea del Norte, Venezuela y China. Hoy, la economía de EE UU se recupera suavemente, porque los estadounidenses continúan aumentando su gasto: el Departamento de Comercio muestra que el gasto de los consumidores aumentó en octubre (+0,3%) por sexto mes consecutivo, mientras que los ingresos familiares disminuyeron debido a la retirada de los estímulos (programas de ayuda del Gobierno) por parte de Steve Mnuchin.

La economía vive una encrucijada: América está en recesión (aunque el PIB rebotó un 33,1% en el tercer trimestre, cuando se abrió la economía «para aprovechar la temporada turística», lo que provocó un aumento de casos por coronavirus), pero los mercados de valores están disparados (como en 1929, antes del crac): los inversores pasan del Covid-19. El Dow Jones Industrial Average ha cerrado por primera vez por encima de 30.000, proyectando el optimismo de los mercados sobre la fortaleza de la recuperación económica.

Alentados por las noticias positivas sobre las vacunas, los inversores esperan que las condiciones vuelvan a la normalidad a lo largo de 2021, sin demasiados trastornos a largo plazo en la economía. Les anima la esperanza de que las vacunas eliminen la incertidumbre y, eventualmente, permitan a las personas subirse a aviones, y acudir a estadios deportivos, restaurantes y negocios afectados por coronavirus.

El índice nacional de precios de viviendas S&P CoreLogic Case-Shiller, que mide los precios promedio de las viviendas en las áreas metropolitanas de la nación, subió un 7% en el año que terminó en septiembre. Dejando a un lado el optimismo de los inversores, muchos economistas esperan que los próximos meses sean difíciles. El índice de confianza del consumidor del Conference Board cayó a un mínimo de tres meses en noviembre, con una visión cada vez más débil de las perspectivas de la economía en los próximos meses. «De cara a 2021, los consumidores no prevén que la economía ni el mercado laboral se fortalezcan», dice Conference Board, cuyo informe recoge que los estadounidenses están reduciendo algunos tipos de gastos, como viajes, compras a tiendas minoristas y restaurantes. Se espera que las solicitudes de desempleo disminuyan, pero seguirán siendo elevadas y el índice de confianza del consumidor final de la Universidad de Michigan para noviembre se mantendrá sin cambios, desde una lectura preliminar de 77 (por debajo de 100 es un mal dato).

En cambio, los futuros del petróleo crudo de Estados Unidos subieron a su nivel más alto desde marzo y se espera que las ventas de casas nuevas en el país de octubre aumenten a un ritmo anual de 973.000, desde 959.000 un mes antes.

Economía con signos mixtos y contradictorios, con coronavirus, incertidumbre, desempleo, mercados de valores al alza, tensiones comerciales internacionales…: «radical incertidumbre» es lo que encontrará Janet Yellen en la Secretaría del Tesoro. Pero es la persona más preparada para afrontarlo, con su experiencia, conocimiento, fortaleza y prudencia.

Jorge Díaz Cardiel es socio director de Advice Strategic Consultants. Autor de ‘Hillary vs Trump’; ‘Trump, año uno’, ‘Trump, año de trueno y complacencia’

 

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